Público
A la Agencia de Protección de Datos (AEPD) no le ha bastado con poder ojear los servidores de Google para analizar la información que recogieron sus coches de los ciudadanos. Quiere también que le entreguen los discos duros para que sus técnicos los examinen antes de decidir si sanciona o no al buscador.
Tras saberse que los vehículos de Google que recorren el mundo tomando fotografías para su servicio Street View también grabaron datos de las redes WiFi de los vecinos, la AEPD y otra decena de agencias de protección de datos de varios países abrieron investigaciones a la compañía por una posible vulneración del derecho a la privacidad. Google se comprometió a facilitarles un acceso online para que pudieran consultar qué tipo de información habían recogido, según ellos, debido a un error.






