La línea se instrumentaliza mediante convenios de colaboración entre el ICO y las entidades de crédito, para que éstas concedan créditos preferenciales para la adquisición de equipamiento y conexión a Internet de banda ancha, con el fin de impulsar el uso de las tecnologías de la información en el entorno familiar y empresarial.
Con una dotación inicial de 200 millones de euros, la nueva línea estará vigente hasta el 31 de diciembre de 2015 (o hasta el agotamiento de los fondos disponibles). Los préstamos no superarán el 100% de la inversión elegible, a un tipo de interés preferencial basado en el Euribor a doce meses vigente en el momento de la solicitud del préstamo, sin comisiones de operación o garantías hipotecarias o dinerarias.