La Vanguardia
El coche oficial del alcalde de Sant Joan Despí, Antoni Poveda –un utilitario de fabricación nacional entrado en años que entre sus altas prestaciones destaca el aire acondicionado– es de los que menos consumen porque es de los que menos se utilizan. Apenas para trayectos largos o urgentes. Y es que, al primer edil –también presidente de la Entidad Metropolitana del Transporte– ya no le van tanto las cuatro ruedas, prefiere las dos. Y así se desplaza desde hace meses, por su ciudad, o hasta las vecinas Cornellà o Sant Feliu. "Es económico, es saludable, es ecológico, es sostenible… y ayuda a frenar la curva de la felicidad de la barriga", bromea. Aunque no será el único. A partir de ahora lo harán también los concejales, los técnicos municipales, los agentes cívicos y hasta la policía local. Y no habrá excusa por las cuestas existentes en el municipio, ahora catorce de las bicis del parque municipal son eléctricas.
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