La Vanguardia
Un niño de 11 años del Reino Unido ha acumulado en una cuenta de Xbox Live una deuda de 1.082 libras (unos 1.282 euros) por la compra de diversos juegos y servicios de la consola de Microsoft. La factura se ha cargado en la tarjeta de crédito de su madre, que ha afirmado que el sistema de pago de Microsoft es "ridículo" por no controlar la identidad de los usuarios.
Los datos de la tarjeta habían quedado registrados tras una compra hace 18 meses. El menor asegura que no era consciente de las transacciones efectuadas posteriormente y que creía que los juegos que descargaba no tenían coste alguno. Por ello la madre culpa a Microsoft de los gastos ocasionados por su hijo.






