La Vanguardia
No hay ninguna certeza al respecto. El estudio en el que se basa la información difundida advierte que hay que repetir las pruebas durante más tiempo y a mayor escala y que todavía no se puede sacar una conclusión clara de la investigación. Pero la noticia se ha extendido como la pólvora en los últimos días: Al parecer, las redes Wifi pueden hacer que los árboles y otras plantas enfermen causándoles grietas en la corteza y decoloración en las hojas que puede acabar en necrosis, además de retraso en el crecimiento.
El alarmista informe viene firmado por investigadores de la Universidad holandesa de Wageningen y fue encargado hace cinco años por el ayuntamiento de Alphen aan den Rijn, en el sudoeste del país, que detectó lesiones anormales en los árboles de la ciudad que no podían explicarse por la presencia de ningún virus o bacteria.






