La Vanguardia
El Ministerio de Defensa ha trasladado a la compañía pública Navantia "un toque de atención" por el "pequeño error" que cometió el grupo de astilleros al colocar "al revés" los motores en el patrullero de altura Infanta Elena, según informaron a Europa Press en fuentes gubernamentales. Las fuentes consultadas explicaron que el Departamento que dirige Carme Chacón ha manifestado a la compañía de la Sociedad Estatal de Participaciones Industriales (SEPI) su malestar por el error técnico de su factoría de Cartagena al ensamblar los dos motores.
La empresa naval instaló el motor de babor (izquierda) en estribor (derecha) y viceversa, por lo que tendrá que recolocarlos, después de haber puesto a punto los dos propulsores, todo ello en cumplimiento de un contrato destinado a reforzar el empuje del mencionado buque de guerra y alargar su vida operativa.






