El País

El Tribunal Superior de Justicia de Andalucía (TSJA) ha confirmado una sentencia del Juzgado de lo Social 4 de Granada que declaró improcedente el despido a un trabajador que al intuir que iba a ser despedido insultó y agredió a su jefe, empujándole y lanzando patadas de kárate al aire.
En la sentencia, la Sala de lo Social del alto tribunal andaluz considera que la actitud del empleado, directivo de una empresa inmobiliaria con sede en Granada, "no reviste la gravedad exigible para constituir causa de despido".






